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Cuentos y relatos para hacer el mundo más amable... a ver si puedo sacarte una sonrisa. Nos hemos asociado voluntariamente a www.aragonliberal.es por compartir su ideario.
Por: Redactor
Circula por la red este cuento que podría ser navideño...
LA BALANZA
Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño no aceptó y le solicitó que abandonar a la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
"Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia;
Entonces el dueño, amoscado, preguntó a la mujer:
" ¿Tiene usted una lista de compras?".
La mujer dijo: >"Si señor";
Esta bien," dijo el dueño. "Ponga su lista en la balanza de platos y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo así.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:
"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
No era una lista de compra!
Era una oración que decía:
"QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"
El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo:
"Valió cada centavo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".
Por: Federico Rodríguez
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Una noticia entrañable: la pronta beatificación de los padres de Santa Teresita de Lisieux
Santa Teresita de Lisieux
Por: Redactor
Los frutos de los santos suelen ser santos. Y, al revés también se podría decir que un hijo santo muestra que sus padres tienen mucho que ver en esa santidad. Los padres de Santa Teresita fueron muy generosos con la vocación de sus hijas y vivieron heróicamente.
VATICANO, 09 Ene. 08 (ACI).-El Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, anunció en una entrevista con L'Osservatore Romano, que estaría próxima la beatificación de los padres de Santa Teresita de Lisieux.
La heroicidad de virtudes de Louis Martin y Azelia Guérin, padres de Santa Teresa del Niño Jesús, fue proclamada el 26 de marzo de 1944; y desde entonces estaban a la espera de un milagro que permitiera el paso hacia la beatificación.
Según el Cardenal Saraiva, ya existen argumentos es decir, un milagro para proceder a la beatificación de Martin y Guérin.
El Purpurado también anunció la posible próxima beatificación del Cardenal John Henry Newman , el gran converso del anglicanismo al catolicismo del siglo XIX.
"Personalmente dijo el Cardenal auguro que tal beatificación pueda tener lugar verdaderamente en breve tiempo, porque sería muy importante en este momento para el camino del ecumenismo".
LA BALANZA
Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño no aceptó y le solicitó que abandonar a la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
“Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia.
Entonces el dueño, amoscado, preguntó a la mujer:
" ¿Tiene usted una lista de compras?".
La mujer dijo:
"Si señor";
Esta bien," dijo el dueño. “Ponga su lista en la balanza de platos y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo así.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:
"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
No era una lista de compra!
Era una oración que decía:
“QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"
El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo:
"Valió cada centavo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".
EL PODER DE LA ORACION
CIUDAD DEL VATICANO, 9 ENE 2008 (VIS).-Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, a San Agustín, obispo de Hipona, "hombre de pasión y fe, de gran inteligencia e incansable atención pastoral".
El Papa señaló que en esta primera catequesis hablaría de la vida de San Agustín dejando sus numerosas obras para las próximas semanas, y recordó que se podría afirmar que "todos los caminos de la literatura latina cristiana llevan a Hipona", mientras por otra parte "de esa ciudad del África romana de la que Agustín fue obispo desde el 395 hasta el 430 parten muchas otras sendas del cristianismo sucesivo y de la misma cultura occidental".
El autor de las "Confesiones", "extraordinaria autobiografía espiritual, (...) con una gran atención al misterio del Yo, al misterio de Dios que se esconde en el Yo", nació en Tagaste en el año 354, hijo de Patricio y Santa Mónica. Su madre lo educó en la fe cristiana, que más tarde el santo abandonó, no obstante le interesase siempre la figura de Cristo.
Agustín estudió retórica y gramática, de la que fue maestro en Cartago. En esta ciudad leyó el "Hortensius" de Cicerón, porque a pesar de haber dejado la práctica eclesial, buscaba siempre la verdad. El libro, continuó el Santo Padre, "despertó en él el amor por la sabiduría", pero "como estaba convencido de que sin Jesús no se puede encontrar la verdad", y en el "Hortensius" no se hablaba de Cristo, comenzó a leer la Escritura.
Sin embargo, subrayó Benedicto XVI, el encuentro con la Biblia lo desilusionó, no sólo porqué el estilo latino de las traducciones era tosco, sino porque "el contenido no le parecía satisfactorio. En las narraciones de las Escrituras sobre las guerras y otras peripecias humanas no encontraba ni la altura filosófica, ni el esplendor de la búsqueda de la verdad que la caracteriza".
Pero Agustín no quería vivir sin Dios y buscaba "una religión que respondiera a su deseo de verdad (...) y de acercarse a Jesús". Por eso, se sintió atraído por el maniqueísmo, cuyos seguidores se presentaban como cristianos y aseguraban que su "religión era completamente racional". Además, la moral del dualismo maniqueo atraía al futuro obispo de Hipona, que se convenció de haber encontrado la síntesis entre "racionalidad, búsqueda de la verdad y amor a Jesucristo". Pero el maniqueísmo se demostró incapaz de resolver las dudas del santo.
Cuando Agustín se trasladó a Milán tomó la costumbre de escuchar las predicaciones del obispo Ambrosio para mejorar su retórica. El obispo de Milán enseñaba la "interpretación tipológica del Antiguo Testamento (...) que es un camino hacia Jesucristo". Fue así como Agustín "encontró la clave para entender la belleza e incluso la profundidad filosófica del Antiguo Testamento y entendió toda la unidad del misterio de Cristo en la historia y la síntesis entre filosofía, racionalidad y fe en el Logos, en Cristo Verbo eterno que se hizo carne".
Agustín se convirtió al cristianismo "al final de un largo y atormentado itinerario interior" el 15 de agosto del 386, bautizándose el 24 de abril del 387. Fue ordenado presbítero en el 391 y obispo cuatro años más tarde. "Fue -dijo el Papa- un obispo ejemplar en su incansable empeño pastoral; (...) atendía a los pobres, se preocupaba por la formación del clero, organizaba monasterios" y en poco tiempo pasó a ser "uno de los principales representantes del cristianismo de aquellos tiempos".
"El obispo de Hipona -afirmó el Santo Padre- ejerció un gran influjo en la guía de la Iglesia Católica del África romana" e "hizo frente a herejías tenaces y disgregadoras como el maniqueísmo, el donatismo y el pelagianismo".
Benedicto XVI recordó que Agustín "se confío a Dios todos los días, hasta el final de su vida", y poco antes de morir "pidió que escribieran con grandes letras los salmos penitenciales e hizo que los clavaran en la pared de la habitación para que durante su enfermedad pudiera leerlos". El obispo murió el 28 de agosto del 430.
VIS 080109 (650)